Mi suegra se había enterado de que yo le había puesto los cuernos a su hijo y se lo chivó y él me puso de patitas en la calle. Mejor dicho, me envió de vuelta a casa de mis padres.
Si, lo reconozco, se la pegué.
El me la pegaba cada dos por tres, antes y después de la boda y supe que durante un permiso de los que había tenido en semana santa, en lugar de venir a casa se había ido a ver a otra, así que le devolví la pelota.
El caso es que aparecí en casa de mis padres sin trabajo.
Me hicieron un hueco y yo fui a dar una vuelta por el barrio a ver qué había.
Me hicieron un hueco y yo fui a dar una vuelta por el barrio a ver qué había.
Me pasé por la tienda de bolsos a saludar y el jefe me dijo que si me interesaba podía quedarme a hacer suplencias de verano.
Al fin y al cabo yo ya sabía de que iba todo, conocía la tienda, el género, etc.
Un día mi ex apareció en la puerta.
Me dijo que me echaba de menos, pero que lo que yo había hecho, bla, bla, bla.
Yo le dije que lo suyo tampoco era muy lógico y acabamos en la cama.
Esto se repitió varias veces.
Yo había dejado de tomar anticonceptivos así que pasó lo que tenía que pasar. Cuando supe que estaba embarazada y se lo dije, no sabía si creer que realmente era suyo y en aquel tiempo no se había descubierto el tema del ADN, así que finalmente aceptó que era suyo y me dijo que prepararía el tema para que pudiese ir a vivir a Jaca, donde estaba haciendo la mili.
Por cierto: ¿Recordais como me lo monté para lograr anticonceptivos antes de la boda? Pues casi casi tuve que hacer lo mismo después.
Lo primero que se me ocurrió a mi, recién casada, fue ir a ver al ginecólogo de mi madre y pedirle que me hiciera la receta para no tener que ir de guiri a las farmacias y el viejo me dijo que no. Que si no queríamos hijos no habernos casado. Que él no recetaba esas cosas. Así que fui al médico de cabecera de la seguridad social y por suerte aquel no tenía tantos miramientos y me las recetó.
El caso es que había dejado de tomarlas después de la bronca y ...
Poco después me llamó y me dijo que ya había hablado con sus superiores, que había encontrado una habitación en una pensión y que cogiera los bártulos mas necesarios y me fuera p'allá.
El viaje fue casi una odisea.
Barcelona -Huesca, menos de 300 Km. en un tren de esos de acabar molido. Mas de 6 horas.
Huesca-Jaca, entre 50 y 80 Km. en un tren que parecía casi del siglo anterior, por entre montañas, con un precipicio en uno de los lados. 3 horas o mas.
Llegué casi a última hora de la tarde.
Él me esperaba en la estación. Fuimos primero a dejar las cosas y luego me llevó al cuartel a que su capitán me conociera y viera que era cierto que yo iba a vivir allí a partir de aquel día y que su pase pernocta era por un motivo real.

El capitán era... de risa.
Se parecía muchísimo a Louis de Funes, un cómico francés muy popular por aquel tiempo. Este que veis aquí.
Se hizo popular, (el actor) por interpretar a un gendarme francés un poco patoso.
El capitán Martinéz, al que llamaban capitán martinico a sus espaldas, me besó la mano con una media reverencia cuando mi ex me presentó y a mi me costó horrores aguantarme la risa.
Ya mi ex me había advertido del parecido y pedido que por favor no me riera, pero lo del besamanos me llegó al alma.
De lo que viví en Jaca, que fue mucho, os hablaré próximamente.
Pues me dejas con las ganas de leer mas, jajaja
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