Nacer ya fue toda una aventura porqué cuando yo nací, en las casas del barrio y en muchas casas de Barcelona, no había inodoros.
Este instrumento tan práctico, donde uno se sienta a hacer sus necesidades fisiológicas y a jugar con la tablet o a leer un libro, no estaba instalado en los edificios que tenían ya algún siglo de antigüedad, como los de mi barrio.
Allí había lo que se conoce como inodoro turco, que ni era inodoro ni era turco.
Era una especie de banquito de piedra con un agujero donde dejar caer la mierda y que iba directamente a la cañería de desagüe, sin codos ni nada parecido.
La única forma de evitar el mal olor era con una tapa de madera que se encajaba encima.
Lo llamábamos comuna.
El caso es que mi madre, embarazadísima, se sintió mal y se sentó en la comuna.
Como su madre vio por donde iban los tiros, la sacó de allí y corrió a llamar a la ayudante de la comadrona, la cual llegó enseguida porqué trabajaba en una parada de pescado del mercado. (Eso dio pie a otra anécdota años más tarde).
Esta mujer se encargó de avisar a la comadrona y ambas llegaron a casa de mis padres tan rápido como pudieron.
Cuando la comadrona se enteró de que mi madre se había sentado allí, en la comuna, le pegó la bronca del siglo porqué si yo llego a salir disparada, como al parecer hice, en aquel momento, me hubiese ido por el desagüe y el mundo se hubiese visto privado de mi presencia.
Cuando me lo contó entendí porqué las dos únicas veces que me sacaron de casa para llevarme a dormir a casa de mis tios y al día siguiente, cuando me fueron a recoger, tenía un nuevo hermano, antes de salir corriendo mi madre se había sentado en un orinal.

LA AVENTURA DE NACER
ResponEliminaEl día que yo nací,
Nacieron todas las flores.
Noooooooo…..
Se encendieron los faroles
Es lo que cuenta mi abuela,
Que mi madre en el orinal
Pecando algo de imprudente
Casi me manda al canal
Precavida y presurosa
Sin dudarlo ni un momento
La sacó de aquella cosa.
Hora del alumbramiento.
Corrió por las callejuelas
La partera sin parar
Alertada por mi abuela
Para mi vida salvar.
Aquí me tenéis Oh mundo!
Seguro quise gritar, y
en bajito Tu yo cómplices
La vamos a reventar…!!!
Esos cuadraditos son 3 caritas sonrientes, pero no salieron así.
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