Como os decía en la entrada anterior, lo mio con la ropa viene de lejos y hay varias anécdotas en mi vida que lo demuestran.
Cuando era pequeña tenía poca ropa. Al ir de uniforme todos los días para ir al colegio, y no tener mis padres mucho dinero para comprarnos ropa nueva, apenas tenía vestidos.
Si a eso añadimos que en aquel tiempo no se llevaba lo del pret-a-porter y que la ropa que se vendía ya confeccionada era muy cara, proliferaban las modistas que hacían la ropa a medida.
La nuestra era un puñetero desastre.
Tengo fotos de algunas de sus cagadas que, cuando las miro, no se si echarme a reir o a llorar.
Cuando iba a hacer la primera comunión, con 8 años, como mis padres no podían comprarme uno de esos vestidos de princesa o de novia que se llevaban entonces, me preguntaron como me gustaría vestir ese día y a mi se me ocurrió la idea de ir vestida de Virgen de Lourdes. (A ver si mañana os busco una foto para que lo veais)
El caso es que le pidieron a la modista que me confeccionara el vestido y ¡la virgen! el escote me llegaba al ombligo. (Si, es una exageración, pero es que aquel escote también era exagerado).
Supongo que hice el ridículo de forma estrepitosa, pero, mira por donde, creé escuela y a partir del año siguiente todas las niñas iban vestidas de monjas y los niños de monjes, en lugar de ir de marineritos (que ya me direis qué tiene que ver la marina con la comunión a no ser por aquello de las hostias).
Este es el vestido. La faja era azul celeste.
Lo bueno del caso es que no fue la única vez que algo que se me ocurría a mi, al año siguiente se ponia de moda.
Con 15 años tuve un pantalón (mi segundo pantalón, para ser exactos; el primero fue un tejano azul muy clarito con el que fuí incluso al Liceo a ver el lago de los cisnes) de color amarillo chillón.
Era muy ajustado y como era el único que tenía y me gustaba, era lavarlo y volvérmelo a enfundar, de tal manera que se estropeó bastante.
Pero a mi me gustaba mucho, así que lo convertí en un short y con la tela sobrante me hice media mini-falda para disimular el culo, (atributo y tribulación de las hembras de toda mi familia excepto mi madre), que cosí al short por las costuras laterales con lo que visto de frente era un pantalón y visto por detrás una falda.
Me quedó chulísimo, y no es por que lo hiciera yo. Por desgracia no tengo fotos.
Al año siguiente alguien diseñó algo muy parecido a mi invento y salió en las revistas de moda.
Con 16 años se me ocurrió que podía estudiar corte y confección, y le pedí a mi padre que me pagara el cursillo como regalo de cumpleaños.
El primer día fui a hablar con la maestra luciendo un vestido que me había hecho yo.
La mujer se mira el vestido y me dice: ¿Donde lo has comprado?
"Me lo he hecho yo". le respondí-
¿De verdad?- me preguntó- Y de donde has sacado el patrón?- añadió.
La parte de arriba del Burda.- Le dije
¿Y la falda?- insistió
No, la falda la he cortado yo sola.-
¿Y como lo has hecho para que quede tan perfecta?-
¡Es muy fácil"- le dije- es una simple corona circular.
Se me quedó mirando como si le hablara en griego y me dijo:
¿De verdad necesitas aprender corte y confección?-
Si, -le dije- por que no se hacer los patrones yo sola y los del burda son para gigantes.
Esta es una foto del vestido.
No se ve por delante y es la única que tengo, pero se puede apreciar la falda. La perfección de la campana.
También podreis ver la medida de las minis que llevaba en aquellos tiempos. 😊 No podía agacharme. Y con este vestido mejor que no hiciera viento porqué la falda es, como digo, una corona circular dibujada a compás.😂
Unos años más tarde, ya casada con mi ex y estando el en la mili, teníamos que ir, sus padres, los mios (al menos mi madre) y yo, a Zaragoza a la jura de bandera.
En aquel tiempo yo trabajaba de niñera-cocinera-criada en general de un matrimonio con 4 hijos.
Le dije a la jefa que iba a ir a eso y que no sabía que ponerme, pues ignoraba si se hacía alguna recepción o algo así, que necesitara ir un poco bien vestidos, y que no sabía que ponerme, que en Zaragoza hacía mucho frío en aquel tiempo.
La cuestión es que, así, de charla en charla, se me fueron ocurriendo ideas que yo le planteaba a ella, una blusa asi, una falda asá, ahora retoco eso, ahora cambio aquello, un abrigo encima a juego con la falda... hasta acabar con este diseño:
Blusa entallada de satén amarillo pálido, abrochada en la espalda con cremallera, con un cuello chino, un lazo en el cuello, por delante y mangas abullonadas.
Una falda de lana marrón hasta la pantorrilla, que era lo que se llevaba aquel año, hecha de 6 piezas trapezoidales para darle vuelo y un abrigo entallado hasta la cadera, con la parte de abajo igual a la falda de debajo, cruzado con abotonado doble y con un cuello grande y unos puños (años 70) forrados de pseudo-piel de visón.
Lo fui dibujando delante suyo, para que se hiciera una idea de lo que le explicaba y le gustó mucho.
Una semana o dos mas tarde me llama al salón y me dice: "Si no es por que la he visto desarrollar el diseño de su conjunto no me lo creería, pero, mire qué ha sacado Chanel para su colección del año próximo"
Un conjunto casi exacto al que había diseñado yo!!!.
Y era totalmente imposible que yo lo hubiese podido saber.
Entonces no había internet.


LA MODA Y YO
ResponEliminaEn la moda soy pionera
Os lo puedo asegurar
Aunque nuestra costurera
Era un desastre total
Como Virgen de Lourdes
Me vestí en la comunión
Ignorando el gran impacto
De mi angelical creación.
Surgió en el año siguiente
Toda una corte celestial,
Virgen, monjas, Papa, Santos
Desfilaron a comulgar.
Diseño y habilidad
Yo mesclaba con astucia
Sin romperme tanto el coco,
Lo hacía con facilidad.
Un pantalón amarillo
Fue en mis 15 el preferido
Con tanto uso y abuso
Se puso viejo y vencido
Yo le prohibía morir,
Eso no le hacía falta,
Lo convertí en un short
Y de atrás en chiquifalda.
Luego el diseño salió
En las revistas de moda,
No siendo la única vez;
Sucedió años después…
Ya no existe ni el testigo
Seguro debe haber muerto
Pero les juro que es cierto!
Que me adelanté a Chanel.