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dissabte, 26 de maig del 2018

La nevada del 62

En diciembre de 1962 cayó en la ciudad de Barcelona una nevada tan bestial que ni en una estación de esquí.

No tengo fotos personales, aún no tenía cámara de fotos, pero he encontrado éstas en internet.



Y aquí podeis leer la noticia.

Aquel año, el dia de Navidad, la ciudad amaneció blanca. 
Yo no vivía en el centro, sinó en un barrio de calles estrechas, así que las máquinas quitanieves no se si llegaron a entrar o si, finalmente, la nieve se derritió por si sola, pero desde aquel día de Navidad y hasta que los camiones de reparto pudieron acceder al barrio, lo tuvimos muy jodido.



Para empezar, la nieve se convirtió en hielo y hubo muchísima gente que se rompió una o ambas piernas por resbalar en él. 
Este fue el caso de algunas de mis vecinas. Personas de edad avanzada, que vivían solas, o con otra persona de su misma condición, y que se vieron imposibilitadas para salir a la calle en mucho tiempo.


La mayoría de vecinos disponía de cocinas de gas butano, pero eran bombonas pequeñitas, no las grandes de ahora, ya que aún había en muchos pisos la cocina antigua, esa que iba con carbón.


Al no poder entrar los camiones, todos tuvimos que echar mano de ellas. 
Por suerte en el barrio había una tienda que vendía carbón para los braseros y el dueño había hecho provisión de combustible unos dias antes ante la amenaza de mal tiempo y frío.



En mi casa el panorama era el siguiente: Mi abuela y mi madre en cama, mis hermanos demasiado pequeños para ayudar en nada y mi padre trabajando como un negro todo el día, así que ¿quien quedaba para ir a por lo que hiciera falta, hacer la comida en la cocina de carbón cuando se acabó el butano y de paso hacer la compra para las vecinas y ayudarlas en lo posible?

Supongo que lo habreis adivinado.



Con diez años fui la encargada de hacer todo lo que pude.
Y no me estoy poniendo medallas. Es simplemente un hecho.


La ventaja de eso fue que las vecinas me daban propinas por ayudarlas así que dispuse de moneditas para comprarme chicles y tebeos durante algún tiempo.


Puedo deciros, esto si, que el dia de Navidad fue una gozada para una cria de mi edad, bajar a la calle y ver la nieve y poder jugar con ella, con una amiga y compañera de colegio, que vivía en la acera de enfrente y otros amigos del barrio.

Tan solo he visto nevar en serio dos veces en Barcelona, pero esta fue la mas bestia.

La otra fue unos cuantos años mas tarde, en 1985, que nevó la noche de reyes.

Esa noche mis dos hijas y mis dos sobrinos estaban durmiendo en mi casa, ya que la noche de reyes montábamos paradas en la gran via (ya os hablaré de esto cuando toque) y me contó mi hermana que se despertó y los encontró a los 4, descalzos y en pijama, jugando con la nieve en el terrado, pues nuestra vivienda estaba justo al lado .

Se habian despertado temprano, visto la nieve, y salido a jugar.


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