Mari Tere era mi vecina y mi amiga, casi una hermana mayor.
Cuando en su casa apareció el televisor, pasé muchas noches por su casa para ver la tele con ella e incluso cuando ya había uno en mi propia casa, yo seguía yendo a la suya a ver la tele por las noches.
Recuerdo un dia en concreto. Habíamos estado viendo "El caso del Sr- Valdemar" de Edgar Allan Poe, en Historias para no dormir, una serie de Narciso Ibañez Serrador. (Os he puesto el enlace al video de TVE. Dura algo mas de una hora pero es una pasada).
Solíamos ver esas historias muy juntitas en las sillas de su comedor, con la luz apagada y asustándonos cada dos por tres.
Personalmente no me dan miedo las películas de terror, pero si que me asusto si no esperas que pase algo y pasa.
La cuestión es que acabó el episodio, encendimos la luz y me despedí para volver a mi casa en la puerta de enfrente. Abrimos la puerta y las dos pegamos un chillido del susto que nos acabábamos de llevar.
Mi abuela estaba en la puerta, a punto de llamar, con más aspecto de fantasma que de persona.

[Mi pobre abuela estaba súper envejecida por culpa de como su trabajo había afectado a su hígado y con la edad que tengo yo ahora, en sus peores momentos presentaba este aspecto.]
Esta foto debe ser más o menos de aquella época. Está en cama, pues el día que me dediqué a usar la cámara en casa ella debía estar enferma.
Así que ya podéis imaginar el susto que nos llevamos Mari y yo al abrir la puerta, con las imágenes de la película en la memoria y ver a mi abuela.
Unos 3 o 4 años antes que yo, Mari contrajo matrimonio.
Esta es una foto del día de su boda. Al otro lado de la feliz pareja hay un primo de ella.
(NOTA: Mi conjunto fue diseño, creación y confección propia. Era azul celeste y algo más largo de lo que era habitual en mi.)
Mi hermano fue el portador de la cola y de los anillos.
Y al cabo de un año o poco mas, dio a luz a Ñico, por el diminutivo del nombre, (Antonio-Toni-Toñico-Ñico)
Esta es la primera foto del peque y aunque está muy borrosa, se puede ver a mi abuela a la derecha, el peque en mis brazos y haceros una idea de la medida de mis faldas 😂
Un bichejo donde los hubiera. Un día su abuelo lo pilló con un martillo en la mano, debajo del mueble del comedor, tratando de coger al gato.
¿Que haces? - le pregunta el abuelo.
Aregando al gato - le contesta el pequeñajo con su media lengua.
Yo trabajaba en Almacenes Arias por aquella época y tenía libre un dia laborable al mes y cuando el peque ya caminaba, como su madre trabajaba, yo se lo cuidaba. Lo vestía y me lo llevaba a pasear.

Pasábamos por una tienda que vendían revistas y libros para ver si había salido el fascículo de una colección que yo estaba haciendo sobre labores y mientras le dejaba apoyado en este escaparate para que viera lo que había. (No se iba a caer ni a escaparse, pero siempre le dejaba ahí)
En la foto se ve mi hermano. No tengo ninguna del nene y no se ve la parte que al peque le gustaba, pero así os hacéis una idea.
Porqué mas hacia la derecha había cochecitos de colección.
El se quedaba allí apoyado, mirándolos y cuando yo le decía, Vamos, Ñico, el me decía: "Lali, tero un bruuuumm" imitando el sonido de los motores de los coches.
Entonces le preguntaba cual quería, el me lo señalaba y yo se lo compraba.
Luego nos íbamos a buscar a su madre pasando por la catedral a ver las ocas que le gustaban mucho.
Esta es una foto del pitufo el día de mi boda, entre mis hermanos.
Mi boda no acabó con nuestra amistad pero si que ya no nos veíamos tan a menudo. Y ahora solo nos vemos muy de tarde en tarde pues la distancia es aún mayor.




AREGANDO AL GATO
ResponEliminaDos ojos como luceros
Miraban al animal
De movimientos furtivos
Como un pequeño chacal
Subirse sobre la mesa,
Hurtar un trozo de pan
O recostarse gozoso
Sobre el tapiz del sofá
Tan astuto le parece,
Irrespeta su bondad,
Debería un poco sumiso
Bajar de su pedestal.
El gato parece que tiene
Desarrollada la intuición
Captó del frágil pequeño,
Pensamiento y emoción
Miró desde lo más alto
Como midiendo la altura
Y cayó bajo la mesa
En silencio, como pudo.
El niño sintió tristeza
Porque el gato estaba mudo
Inmóvil sobre sus patas
Y la columna curvada.
Esto se debe arreglar
Pensó y agarró el martillo,
Se metió bajo la mesa
Diligente sin pereza.
Entonces llega su abuelo
Preguntando con sorpresa:
Qué haces ahí Toñico?
Metido bajo la mesa?
El gato ha caído al suelo
Y creo se ha lastimado
ESTOY AREGANDO AL GATO
Porfa, me dejas abuelo
Sal de ahí niño travieso
Mira, ha llegado Eulalia
Si la convences con un beso
Tal vez te lleve a la plaza.