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dissabte, 2 de juny del 2018

No es no y otros temas de mi entorno.

Como he contado en la entrada anterior, estuve fregando la escalera de mi casa durante unos cuantos años.


En aquellos tiempos nadie cerraba los portales hasta las 10 de la noche, hora en que salían a rondar las calles los serenos y los vigilantes.

Los vigilantes cuidaban que nadie estuviera en la calle dando por saco, eran la guardia urbana de la época, pero sin meterse en temas de tránsito.

Los serenos eran los guardianes de las llaves de los portales.

Iban todos pertrechados con un manojo enorme de llaves de los portales de la zona que les tocaba en suerte ya que las puertas, antiguas, pesadas, de madera, disponían de una cerradura en la que encajaba una llave que mejor que no se te cayera en un pie o ibas de urgencias por lesión, así que la gente que regresaba a casa más tarde de las 10 de la noche, se ponía en una esquina, gritaba: SERENOOOOOOOOOOOOOOO.
El contestaba ¡VAAAA! y el tipo aparecía con su manojo para abrirte la puerta.

A la mayoría de vecinos ya les conocían y de algunos reconocían hasta la voz.

Otro sistema para que te abrieran la puerta era llamar con un picaporte enorme y pesado, tantas veces como piso al que querías ir y si había más de una puerta en cada rellano, como era el caso de la mayoría de escaleras del barrio, a las 2as puertas se les añadía un repique (repicó en mi lengua).
Así, por ejemplo, para llamar a mi casa eran 3 golpes (3 pics) y para llamar a casa de mis vecinos de enfrente eran 3 pics i repicó.

Entonces los que vivían en el piso al que se había llamado salían y tiraban de una cuerda que iba desde la aldaba del portal hasta el terrado por el ojo de la escalera.
La verdad es que contando estas cosas me doy cuenta de la cantidad de ejercicio que hacíamos. Con razón no proliferaban los gimnasios ni se había inventado el fitness.

Lo jodido de ese sistema era que despertabas a medio barrio, así que a veces era preferible llamar al sereno y que te abriera.

En Navidad pasaban por los pisos de las escaleras del barrio que cuidaban a pedir el aguinaldo con estas tarjetas.

Y aunque en las imágenes se ve al vigilante con las llaves, yo recuerdo haber llamado al sereno siempre que necesitábamos entrar en casa pasada la hora de cierre, si habíamos ido al cine, o algo así, pues mi abuela no tenía fuerza para tirar de la cuerda.

*******
El caso es que desde por la mañana y hasta las 10 de la noche, las puertas de los portales de acceso a las escaleras estaban abiertas de par en par.


Desde la puerta de la calle, en mi escalera, se podían ver dos tramos de escalones, uno de 14 y otro seis y al fondo una ventana desde las que se veían los balcones del patio de luces.
Luego la escalera giraba a la izquierda y había otro tramo de 6 escalones para alcanzar el primer rellano.

Un buen día, (no recuerdo la edad que tenía entonces, pero debía ser suficientemente mayor para comprender lo que pasaba), estaba yo fregando ya el último tramo, el de 14 escalones.

Iba con falda, porqué en aquel tiempo las mujeres, al menos en la España del dictador, no usaban pantalones y fregaba con una bayeta pues los mochos o fregonas, o no se habían inventado aún o no habían llegado a nuestro barrio. (Según Doña Wikipedia la fregona fue inventada en 1964 por un español).

En ello estaba cuando un tipo feo con ganas, viejo (al menos para mi en aquel momento), con unas gafas de culo de vaso, se asoma y me pregunta si ahí vivía no se quien.

Le dije que no y el tipejo entra en el portal e insiste.

Vuelvo a decirle que no, que ahí no vive esa persona por la que pregunta y el asqueroso empieza a subir la escalera, insistiendo en ello.

Le digo que conozco a todos los vecinos y que estoy segura de que no, pero él sigue subiendo.

Yo voy subiendo también, con la espalda casi pegada a la pared derecha y con la bayeta en la mano derecha hasta que llego al escalón que quedaba justo debajo de donde tenía el cubo lleno de agua, sucia y asquerosa de haber fregado toda la escalera con ella y meto la bayeta en el agua sin soltarla.

Y cuando el hijo de la gran.... alargaba ya la mano para tocarme, al tiempo que gritaba a pleno pulmón: MAMAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA le arreé un bayetazo que le hice saltar las gafas y casi le hice caer rodando por la escalera.

Salió corriendo con el rabo entre patas (en todos los sentidos).

5 comentaris:

  1. DE ENEMIGA A INTIMAS.

    Ella ha venido a robar,
    Cada día desaparece
    Mi pluma, mi lapicero
    O la goma de borrar

    Y que nada ha de pasar
    Me lo siento por seguro;
    Ya pensaré sin apuro,
    Cómo la voy a vengar!

    No hubo mucho que esperar!
    La suerte fue de mi lado,
    Para el caso buen estrado
    Fue aquella aula singular

    Parecía la tribuna
    De un artista mal pagado,
    Ella en primera fila,
    Yo tras ella, agazapada.

    En la espalda, ojos no tiene
    La pincho de lunes a viernes,
    Ella indignada voltea
    Y la cara me golpea

    Eso mismo yo quería,
    Para que la monja viera
    ¡Qué mártir yo parecía
    De esa mala compañera!

    …Fuera del cole mandaron
    Expulsada y pa’ su casa
    A la niña que hasta entonces
    Yo ajusticiaba a pinchazos.

    Entonces yo fui la reina
    Llevando en alto la frente,
    Buena alumna, buena amiga;
    Y la más inteligente.

    Pasaron casi dos años
    Y volvimos a encontrarnos,
    El mismo campo de guerra
    Volvía a ser el escenario.

    Un día la muy vivaz
    Tomó veloz mi pañuelo
    Y echó con él a correr
    Nada más que por joder

    Entonces salió el guerrero
    Que lleva toda mujer,
    Y en precipitado tropel
    Perseguí al nefasto ser

    Y fue mi loca carrera
    Abruptamente interrumpida
    Por la ventana que abierta,
    Al suelo me envió tendida.

    Por esa mágica escena,
    Me abrazó y arrepentida
    La que hasta ahí mi enemiga,
    Había sido aquella nena

    Borró su enojo conmigo
    Con la goma que me robó;
    Y escribimos nueva historia
    Con mi lápiz que guardó.

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  2. NO ES NO

    Limpiando las escaleras
    Me hallaba afanosamente
    Hasta que así de repente
    Se me acerca un desgraciado

    Lo llamaremos Boberto,
    Preguntaba por Roberto,
    Que según él, allí vivía,
    En algún departamento.

    Que NO le dije enfática,
    Aquí no vive Roberto,
    Lárguese en este momento
    Aquí termina la plática.

    No hizo caso, enajenado
    Se encaminó a la escalera;
    Del susto… ¡Envalentonada!
    Le arrojé el agua del cubo

    Todo puerco y desgreñado
    Cayó al duro pavimento
    Con el orgullo rompido
    Y con el culo mojado.

    Ah!... La autora de estos versos,
    Saben es muy despistada,
    Era a otro, no a Roberto
    A quien buscaba Boberto.

    Jajajaja…

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    Respostes
    1. Me encantan tus relatos, tienes mucha gracia para tenernos pegados leyéndolos......

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  3. Brava mi amiga! Jaja
    Y felicidades a los "serenos" por no confundir tanta llave!! Con las pocas que traigo en mi llavero, nunca atino a la buena!

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Si te ha gustado, agradeceré que me lo digas.